La Policía Nacional puso en marcha un dispositivo de seguridad en la casa matriz y diversas sucursales de ueno bank para acompañar el trabajo de los funcionarios del Banco Central del Paraguay (BCP). La intervención de la fuerza pública responde a un pedido formal del órgano regulador, que busca garantizar el resguardo físico del personal técnico y evitar eventuales incidentes mientras avanzan los procedimientos propios del proceso de resolución de la entidad bancaria.
El despliegue de los agentes coincide con la suspensión temporal de las operaciones del banco, una medida que genera una inevitable expectativa tanto en los clientes como en los propios empleados de la institución. En este escenario, la presencia policial apunta a mantener el orden público alrededor de los locales intervenidos, mientras los equipos del BCP realizan las verificaciones financieras y administrativas de rigor.
Garantía de orden en el procedimiento técnico
Según explicaron desde la fuerza policial, la cobertura se mantendrá de forma continua en las dependencias donde se encuentren desplegados los técnicos del BCP. El objetivo principal es que las tareas de auditoría e inspección se desarrollen sin interrupciones ni imprevistos en la vía pública o en las instalaciones de la entidad.
El procedimiento iniciado por el regulador bancario marca el comienzo de una etapa compleja para el sistema financiero local. Mientras la autoridad monetaria analiza los números de ueno bank y define las siguientes medidas administrativas, la custodia policial busca asegurar que el trabajo institucional continúe dentro de los cauces previstos por la normativa vigente.
