El Banco Central del Paraguay (BCP) presentó una denuncia formal ante el Ministerio Público contra la entidad ueno bank, mediante un expediente de 200 páginas que derivó en la apertura inmediata de una causa penal. La causa quedó a cargo de un equipo multidisciplinario de fiscales especializados en la persecución de hechos punibles contra el patrimonio y el orden económico.
La designación del equipo investigador
El escrito formulado por las autoridades de la banca matriz fue entregado directamente al fiscal general del Estado, Emiliano Rolón. Tras la recepción del documento, la máxima autoridad del Ministerio Público dispuso conformar una unidad de trabajo dedicada de forma exclusiva a analizar los términos del reporte institucional.
La nómina de agentes designados para el seguimiento de la causa está integrada por los fiscales de la Unidad Especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción: Yeimy Adle, Jorge Arce, Silvio Corbeta y Francisco Cabrera. Este grupo de agentes tendrá a su cargo las primeras diligencias y la evaluación del material probatorio remitido por el órgano regulador del sistema financiero.
Implicancias para la supervisión bancaria
La intervención del Ministerio Público a instancias de la propia entidad reguladora marca un hito de elevadas proporciones para el sistema de bancario nacional. Cuando el supervisor administrativo acude a la justicia penal con una denuncia de esta magnitud formal, la discusión abandona el terreno de las sanciones administrativas o los sumarios internos y pasa al ámbito de la responsabilidad punible.
El contenido del escrito de 200 páginas constituye la base sobre la cual la Fiscalía deberá determinar la existencia de indicios de hechos punibles, delimitando la responsabilidad de los administradores y la eventual repercusión dentro del mercado de intermediación financiera formal.
