Arlan lleva un mes en manos del EPP

Hoy se cumplen treinta días del secuestro de Arlan Fick por parte de miembros del autodenomidado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). La familia cumplió todas las exigencias del grupo armado, pero el joven sigue en cautiverio.

 

«La angustia crece y la esperanza se alarga en estas circunstancias«, fue la reflexión del ministro del Interior, Francisco De Vargas, al ser consultado sobre los 30 días de secuestro de Arlan Fick por parte del EPP.

En la noche del 2 de abril, miembros del EPP llegaron hasta la vivienda de la familia Fick, ubicada en la zona de Paso Tuyá, departamento de Concepción. Existen dos versiones sobre la intención que tenía el grupo armado.

Las primeras informaciones señalaban que la banda armada quería recolectar víveres y dinero. Pero durante el asalto, uno de los vecinos de la zona, alertó a la Fuerza de Tareas Conjuntas, integrada por policías y militares, quienes rápidamente llegaron hasta el sitio.

En ese lugar se produjo un fuerte enfrentamiento entre ambos bandos y, como consecuencia, perdió la vida el vicesargento primero Hugo Monges, y fueron abatidos dos importantes cabecillas del grupo criminal, Bernardo «Coco» Maíz y Claudelino Silva.

Pocas horas después de ese tiroteo, también se informaba que un joven de 16 años fue utilizado como escudo humano y secuestrado por los demás guerrilleros durante su huida. Se trataba de Arlan Fick.

Sin embargo, otra de las versiones es que el objetivo directo del EPP era justamente secuestrar al adolescente y que el plagio se había planificado con varios meses de antelación. Esta hipótesis surgió luego de conocerse una carta donde los colonos solicitaban seguridad al Ministerio del Interior por la ola de asaltos que se tenía en la zona.

En el escrito se mencionaba que uno de los domicilios afectados era justamente el de la familia Fick. Aquellos datos señalan que personas desconocidas habían ingresado a su vivienda en la noche del 24 de diciembre del 2013, mientras ellos estaban en la misa de Nochebuena.

Del lugar, se llevaron varios objetos de valor, como una computadora portátil donde se guardaban importantes movimientos financieros de la familia.

EXIGENCIAS. Lo cierto es que una semanas después del enfrentamiento, la familia Fick recibía las primeras exigencias para que Arlan sea liberado. Como parte de las negociaciones, el grupo armado entregó un video para que sea difundido en los medios de prensa donde reivindicaban su lucha y rendían homenaje a sus compañeros caídos.

Luego, solicitaron que la familia distribuya víveres por valor de USD 50 mil (unos G. 220 millones) en las comunidades de Kurusúu de Hierro y Arroyito, en el departamento de Concepción. Esa entrega inició en la colonia La Fortuna y culminó en los Núcleos 5 y 6, de Arroyito. Grandes camiones recorrieron las comunidades para distribuir los kit de alimentos, que consistían en paquetes de fideos, leche, yerba, azúcar, entre otras cosas.

Ninguna familia rechazó los víveres, aunque la mayoría dijo desconocer de dónde provenía la ayuda. Sin embargo, cuando se les dijo que era una «gentileza del EPP», algunos indicaron que no importaba el origen porque la situación de pobreza en la zona era acuciante y que cualquier beneficio era importante.

A pesar de que los miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) prometieron liberar en forma inmediata al joven, una vez cumplidas las exigencias, ese hecho no se produjo hasta el momento, y este viernes se cumplen 30 días de que Arlan está en cautiverio.

El caso del joven tocó profundamente a la sociedad, que por medio de constantes manifestaciones, piden su liberación.

 

SUPLICA. El padre de Arlan, Alcido Fick, días pasados, leyó un comunicado donde pedía «por favor» la liberación de su hijo. Dijo que ya cumplieron todas las exigencias y esperan que el grupo armado cumpla su palabra.

«Nuestra familia cumplió al pie de la letra. Somos gente de palabra, pero lastimosamente hasta ahora no han cumplido con nosotros (…). Esperamos que cumplan lo que prometieron. Seguimos esperando por nuestro hijo Arlan, libérenlo por favor», suplicó aquella vez.

El padre del joven incluso señaló que solicitaron a la Fuerza de Tareas Conjuntas que se apartaran de la búsqueda de su hijo, «cosa que están cumpliendo», afirmó.

El ministro del Interior, Francisco De Vargas, indicó a radio Canal 100 que hasta el momento no se tiene mayores datos que los ya difundido por los medios de prensa, y que las informaciones manejadas por inteligencia no puede tomar estado público.

Fuente: Ultima Hora