Presupuesto para premiar a estatales se infló 1.123% en los últimos 10 años

En el 2004, beneficios extras representaban USD 38 millones en el gasto público; este año se pagarán USD 465 millones por privilegios.

Antigüedad, título académico, responsabilidad en el cargo, responsabilidad por gestión administrativa, responsabilidad por gestión presupuestaria, bonificaciones o gratificaciones ocasionales  son solamente algunos de los beneficios extraordinarios que perciben los funcionarios públicos y que hacen que el salario real sea apenas una cuarta parte de todo lo que reciben mensualmente.

 

Mientras en el 2004 estos beneficios representaban USD 38 millones del presupuesto, para este año USD 465 millones irán a parar al pago de bonificaciones y gratificaciones. Los gobiernos de Fernando Lugo y Federico Franco, en connivencia con el Congreso (en su mayoría colorado), fueron los que más inflaron en cuanto a privilegios, con casi USD 200 y USD 100 millones respectivamente (ver info).

La publicación de la planilla salarial, estipulada por la Ley 5189/14, hizo que salgan a la luz las remuneraciones reales que perciben los servidores públicos, además de los cargos inventados para premiar a personas que prestan servicios reales o para ahijados políticos.

Así por ejemplo, como en gobiernos anteriores muchos de quienes ingresaban a la función pública lo hacían por recomendación política, aún sin tener preparación académica, en el Congreso nació la idea de crear una bonificación que pague por título universitario. La intención era que se capaciten y concluyan una carrera universitaria y de esta manera se les pagaría una gratificación como incentivo.

Sin embargo, esto generó la protesta de aquellos trabajadores estatales que ya tenían títulos universitarios, por lo cual se decidió pagar esta bonificación a todos los egresados de una universidad. Los montos varían de acuerdo a cada institución de G. 500.000 a G. 1.200.000 mensuales.

Otro caso guarda relación con funcionarios del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), quienes para verse incentivados a cobrar por tierras comercializadas, perciben un porcentaje o plus por el cobro que realizan.

presentismo. En varias entidades descentralizadas y binacionales pagan un plus llamado «Presentismo», que consiste en un pago adicional al salario otorgado a aquellos funcionarios que acuden a trabajar sin faltar un solo día. Así, además del salario, perciben un adicional por haber ido a trabajar, que puede llegar a superar inclusive el monto abonado por salario mínimo vigente del sector privado.

Los mayores beneficios obtenidos por los funcionarios del Estado datan desde la década del 80, cuando las empresas públicas y entidades descentralizadas comenzaron a otorgar no solo mejoras salariales, sino también reducción de tarifas y pagos extras.

CONTRATOS. Posteriormente, los contratos colectivos con mayores beneficios para funcionarios dependientes de la Administración Central (más salarios de los que recibe un trabajador del sector privado) se dieron en mayoría en el último tramo del gobierno de Nicanor Duarte Frutos. Así, además del cobro de un plus salarial, también tienen acceso a seguro médico, bonificación familiar, bono alimentario, ayuda escolar, entre otros.

Según un análisis elaborado por Flora Rojas, del Centro Superior de Estudios de Administración y Finanzas Públicas para el Desarrollo (Cemaf), las remuneraciones complementarias incorporadas en el «Clasificador Presupuestario» pasaron de USD 38 millones abonadas en el ejercicio fiscal 2004 a USD 364 millones en el ejercicio fiscal 2013 para el personal de organismos y entidades de la Administración Central.

no todos. En este estudio no están consideradas las remuneraciones complementarias de entidades descentralizadas a las que el Tesoro transfiere fondos, como universidades, Indert, Dibén, Seam y otros.

 

Fuente: Ultima Hora