Las nuevas revelaciones sobre la senadora Zenaida Delgado exponen una presunta red de cobros sistemáticos a funcionarios. La práctica refleja un problema estructural en el sistema de nombramientos del Congreso.
Las afectadas afirman que les exigían sumas de hasta G. 150 millones para acceder a nombramientos o conservar el trabajo en el Legislativo. La denuncia expone una práctica reiterada de clientelismo que liquida la institucionalidad del Congreso.